EL FUTURO DE UBER Y LAS APPS DE TRANSPORTE

EL FUTURO DE UBER Y LAS APPS DE TRANSPORTE

Gerardo Andrés Arias Remolina

Subdirección de Comunicaciones

Estudiante de Economía

ga.arias@uniandes.edu.co

Universidad de los Andes

 

Manuela Urbano Rodríguez

Subdirección de Logística

Estudiante de Economía y Administración de empresas

ym.urbano@uniandes.edu.co

Universidad de los Andes

Colombia se encuentra rezagada alrededor de la normatividad que debe aplicar a las plataformas tecnológicas. El marco legal vigente no se ajusta a la innovación generada por éstas. Razón por la cual resulta necesario y urgente realizar un ajuste a las leyes con el fin de que regulen a las plataformas tecnológicas sin que estas se prohíban, ya que la innovación y la tecnología a partir de ellas resultan claves para alcanzar un mayor crecimiento económico. La teoría schumpeteriana plantea que las fuerzas inmateriales (como la tecnología e innovación) ejercen un impacto decisivo y dinámico sobre la tasa de crecimiento de la producción. Para Schumpeter, la fuerza fundamental que mueve la producción y al sistema como un todo es el fenómeno tecnológico y con él, el proceso de innovación tecnológica (Suárez, 2004). Por ende, es importante ajustar y actualizar el marco legal vigente a raíz de las nuevas realidades del mercado, que involucran la presencia y el uso de plataformas tecnológicas.  A continuación, se hablará sobre las plataformas tecnológicas de transporte, especialmente Uber, ya que es la plataforma con mayor presencia y antigüedad en el país.

 La disputa entre taxistas y Uber (además de otras aplicaciones similares) no es reciente. Los taxistas han presionado por varios años para prohibir la operación de Uber; o para que, al menos, éste sea sometido a la legislación común del transporte público. El principal motivo que tienen los taxistas para atacar e intervenir la operación de Uber es que este representa una competencia desigual e inclusive ilegal, manifestando que todas las condiciones, restricciones y regulaciones aplicadas al gremio de los taxistas no afectan en igual proporción a los vehículos de Uber. Aducen que Uber es ilegal ya que está constituida como una plataforma tecnológica y no como una empresa de transporte. a pesar de que en últimas brinda el mismo servicio que los taxistas.

Dicha disputa causó la salida de Uber el primero de febrero de este año, después de que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) acusará a la plataforma por actos de competencia desleal. Sin embargo, en menos de un mes Uber regresó a Colombia. La entrada y salida de Uber generó una amplia polémica, la cual radica en que Uber es una plataforma tecnológica y no una empresa de transporte público y, por ende, no aplica para esta la regulación del transporte público. Con su reciente entrada, Uber decide llegar con un nuevo modelo de servicio. Ahora pasó a operar como un portal de contacto para dos partes que alquilan un carro con conductor usando un contrato de arrendamiento (BBC News Mundo, 2020). Lo anterior supone que las leyes colombianas deben reglamentar a estas plataformas llenando los distintos vacíos legales que suponen su ingreso al mercado del transporte. Y al mismo tiempo, es importante que esta legislación permita que además de Uber, todos los emprendimientos digitales no se eximan de las responsabilidades que tienen como empleadores para con sus empleados.

Para solucionar estas problemáticas resulta fundamental alcanzar una regulación que logre no sólo que el usuario pueda decidir cómo transportarse, sino que además posibilite la competencia en igualdad de condiciones entre taxistas y aplicaciones de transporte. Desde el Congreso de la República se está tramitando el proyecto de ley 292 (2019). Esta iniciativa es una fuente para las propuestas que a continuación se esbozan como las mejores soluciones para la inserción legal de las plataformas en el mercado del transporte. Sin embargo, no existe una iniciativa que sea lo suficientemente ambiciosa y que tenga el apoyo del Gobierno para solucionar de una vez por todas los dilemas que ha abierto la llegada de las aplicaciones tecnológicas a Colombia.

En cuanto al componente de igualdad de condiciones, resulta fundamental tener presente que las pólizas de seguro especiales que actualmente adquieren los taxistas suponen una carga adicional para este gremio, mientras que los conductores de las plataformas no están obligados a tenerlas. Por consiguiente, si se pretende garantizar la seguridad del usuario, tanto taxistas como plataformas deben adquirir estas pólizas. Otro punto álgido de la polémica entre taxistas y plataformas corresponde a los pases que necesitan los taxistas para poder conducir un vehículo de transporte público, algo que los conductores de Uber y otras aplicaciones no requieren. Es allí donde se requiere que la regulación cubra de la misma forma a ambos actores y les exija un mismo pase para conducir.

Igualmente, una regulación acorde con una solución de mercado eficiente es la de eliminar el sistema de cupos que actualmente existe en el país. Este sistema supone una mala asignación de los vehículos circulantes, implicando una sobreoferta de taxis que congestiona las vías de la ciudad. Igualmente, el sistema de cupos constituyó por mucho tiempo un mercado especulativo en donde estos cupos se transaban a precios inclusive superiores al valor del vehículo. Un ejemplo en el mundo de esto último fue los ‘taxi medallion’ en Nueva York, que alcanzaron precios por encima del millón de dólares y que con la llegada de las plataformas como Uber descendieron abruptamente en sus precios. (Kowalski, 2019). Con la llegada de las plataformas estos cupos han perdido su valor y hoy suponen grandes pérdidas para quienes los adquirieron. El proyecto de ley 292 (2019) propone la creación de un fondo en donde las plataformas destinen el 1% de sus ventas totales para compensar a los propietarios de los cupos de taxis.

Eliminar el sistema de cupos abre la posibilidad de que sea el mercado quien determine cuál es la cantidad eficiente de vehículos que preste los servicios de transporte y así mismo, se dé una mayor competencia que mejore la calidad del servicio. Desde luego, esto último también podría traer consecuencias como una posible sobreoferta en el servicio, sin embargo, las dinámicas vía precios podrían sacar del mercado a varios vehículos que no son lo suficientemente rentables como para seguir circulando.

Igualmente, una de las iniciativas más destacables del proyecto de ley 292 (2019), es el impulso a la tarifa dinámica entre taxistas, algo que actualmente sólo disfrutan las plataformas. Esto último sería un incentivo adicional para que las empresas de taxis se modernicen y puedan hacer uso de un sistema que les genere ingresos adicionales en momentos de alta demanda. Además, este mismo mecanismo es un desincentivo a la sobreoferta de vehículos que podría darse en un escenario en donde se termine el sistema de cupos.

En cuanto a garantías laborales, resulta esencial que la legislación tenga presente que las aplicaciones tecnológicas suponen una dinámica diferente de trabajo. Sin embargo, las aplicaciones no pueden desentenderse de sus obligaciones como empleadores al asumir un papel de intermediario entre un demandante de un servicio y un oferente, que en este caso sería el trabajador. Esto último supone una precarización laboral, en donde el trabajador está expuesto a riesgos laborales sin tener alguna póliza que lo proteja y, además, no tiene acceso a la seguridad social (e.g salud, pensión, cesantías, primas, etc). En ese sentido, la legislación laboral debe ajustarse a una contratación por horas, pero al mismo tiempo, propender por garantías laborales al trabajador tales como un mínimo de horas trabajadas y el acceso a la seguridad social. 

Concluyendo, la llegada de las plataformas digitales supone un vuelco a la forma de trabajar y al acceso de diferentes servicios y bienes. Así, la tecnología puede resultar como una aliada si el Congreso impulsa una normatividad clara en donde aplicaciones como Uber puedan entrar al mercado del transporte en igualdad de condiciones con los taxistas. Además, resulta importante dinamizar el mercado del transporte eliminando el ineficiente sistema de cupos e impulsando la tarifa dinámica para los taxistas.  Igualmente, es importante garantizar unos mínimos en la contratación de trabajadores para posibilitarles llevar una vida digna.

  

REFERENCIAS

BBC News Mundo (2020, 20 de febrero). Uber en Colombia: cómo se "reinventó" la empresa para volver al país pese a la prohibición. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-51578415

Kowalski, D. (2019, Octubre 8). How Cronyism Created New York City’s Taxi Medallion Bubble. Retrieved from https://fee.org/articles/how-cronyism-created-new-york-city-s-taxi-medallion-bubble/

Suárez, O. M. (2004). Schumpeter, innovación y determinismo tecnológico. Scientia et technica, 2(25).

Proyecto de ley 292. Diario Cámara de Representantes - República de Colombia, Bogotá, Colombia, 2019.