Rueda de prensa con Thomas Herndon

Por: Nataly Grisales

En el 2010 el American Economic Review publicó un artículo de los reconocidos economistas Reinhart y Rogoff en el que se demostraba que los países cuya deuda pública sobrepasaba el 90% de su PIB tenían tasas de crecimiento muy reducidas e incluso negativas. Este impactante resultado fue ampliamente divulgado por los medios y usado por políticos, principalmente en países europeos, para justificar la implementación de polémicas políticas de austeridad[1].

Tiempo después Thomas Herndon, estudiante del doctorado en economía de la Universidad Amherst de Massachusetts, intentó fallidamente replicar los resultados de dicho paper y esto llevó a que en abril del 2013 publicara, junto con dos de sus profesores, el artículo “Does High Public Debt Consistently Stifle Economic Growth? A Critique of Reinhart and Rogoff” . Esta publicación dejaba en evidencia varios errores cometidos por los famosos economistas como la exclusión selectiva de los datos de algunos años, un método discutible de ponderación de países y la eliminación de casos que presentaban deuda alta y un crecimiento promedio. Herndon encuentra entonces queel comportamiento del crecimiento económico cuando la deuda pública es mayor al 90% del PIB depende del país y del periodo de tiempo que se estudie, y que este se acerca más al 2.2% y no al –0,1% sugerido por Reinhart y Rogoff.

Como es de esperarse, esta noticia fue todo un acontecimiento: de repente las controvertidas políticas de austeridad se quedaban sin el sustento académico que habían usado como bandera, y los métodos y resultados de unos prestigiosos economistas tambaleaban frente a la publicación de un estudiante de doctorado que se había molestado en revisar cálculos realizados en una hoja de Excel.  Sin lugar a dudas, esta historia cuenta con elementos de misterio y sorpresa que podrían encantar a Hollywood y que son poco populares, o tal vez poco publicitados,  dentro del quehacer de los economistas. Por esto, cuando el protagonista de este suceso visitó la Universidad de los Andes y la Revista Supuestos fue invitada a la rueda de prensa que él ofreció, no dudé en asistir.

Thomas Herndon es un tipo sencillo que se muestra consciente de que esta fama repentina se la debe, en parte, a un golpe de suerte y que no deja que esta ola de popularidad lo cambie. Él afirma que conoce trabajos de sus compañeros de universidad que deberían recibir la atención que hoy rodea a su publicación. Esto lo hace ser consciente de la suerte con la que contó y se considera afortunado porque la atención que ha recibido le permite facilitar la discusión acerca de las políticas de austeridad y el sufrimiento innecesario que estas causan; su artículo le ha dado voz a quienes critican estas políticas. Como buen héroe de esta historia, Herndon cree en la bondad de las personas y a la pregunta de si considera que Reinhart y Rogoff podían saber de sus errores y aún así haber publicado sus resultados, él dice que cree que ellos fueron honestos y que de haber sabido de su equivocación no le hubieran enviado sus archivos de Excel. “Ellos están muy ocupados y es fácil cometer errores”, afirma el estudiante.

Al hablar de las enseñanzas que toda esta experiencia le ha dejado, Herndon señala que ha aprendido sobre la compleja relación que existe entre las políticas públicas, los medios de comunicación y la academia. El estudiante de doctorado declara que aprendió acerca del gran poder que tienen los medios y la importancia de comunicarse efectivamente con ellos: sin matices y permitiendo que la audiencia se pueda identificar con el mensaje. Herndon opina que parte del éxito del artículo de Reinhart y Rogoff se debe precisamente a haber construido un mensaje fácil de comunicar: “si la deuda pública sobrepasa el 90% del PIB, la economía no va a crecer”. Al poner toda la atención sobre un umbral del 90% es sencillo que políticos y periodistas estén atentos a este número y se alarmen cuando el porcentaje de deuda pública lo sobrepasa. Sin embargo, Herndon afirma que esta generalización es uno de los problemas del artículo que intentó replicar,  ya que en realidad existen diversos resultados una vez la deuda pública es mayor que este umbral y estos dependen de las particularidades de cada país.

Durante la rueda de prensa el estudiante expuso su opinión acerca de diferentes aspectos de la economía. Por una parte, Herndon hizo referencia al deber que la economía tiene de cuestionar los conocimientos impartidos, ya que no es la autoridad de una fuente lo que hace que sus afirmaciones sean correctas. Él afirmó que el espíritu crítico es lo que ha animado a la ciencia por años y por eso es importante alimentarlo. Además, el estudiante habló de cómo esta experiencia también le permitió acercarse a la política. “La economía no es un mundo que no tiene nada que ver con la sociedad, no sería interesante si no tuviera relevancia en políticas públicas”, afirma el estudiante que considera que esta relación entre la política y la economía es uno de los motivos por los que le gusta su profesión.

Finalmente, y haciendo referencia específicamente a su experiencia con respecto a las políticas de austeridad, Herndon habló sobre la responsabilidad que tiene la economía y la necesidad de que ésta entienda que no es siempre necesario afectar a una población para mejorar su bienestar en el largo plazo. Según Thomas Herndon, los economistas deberían aprender de los médicos y actuar sobre el paciente teniendo en cuenta que es primordial no hacerle daño.

Termina la rueda de prensa y Herndon se prepara para asistir a un foro en el que explicará, una vez más, la historia de la tarea de una de sus materias de doctorado que lo llevó a encabezar los titulares de los diarios económicos. Aunque ha recibido ofertas de diferentes universidades, el estudiante dice que por ahora no se encuentra en el mercado laboral y que apenas está en las primeras etapas del proceso de su tesis doctoral. Sin embargo ya no será un estudiante más porque, de ahora en adelante, el mundo estará atento a sus pasos.

Nota al pie

[1] Una política de austeridad se caracteriza principalmente por el aumento en los impuestos acompañado de la reducción del gasto público. El implementar este tipo de políticas es evidentemente polémico porque el gobierno aumenta exigencias tributarias al mismo tiempo que reduce beneficios. Algunos ejemplos de las áreas que se pueden ver afectadas por estos recortes son la cultura, educación y salarios de empleados públicos, entre otros. Estas reducciones en el gasto se han hecho aún más debatibles cuando el “apretarse el cinturón” no parece conducir a resultados positivos. En el caso de la crisis de la eurozona, los principales países donde se aplicaron este tipo de políticas fueron Grecia y España. Sin embargo, el resultado no ha sido el esperado e incluso Krugman afirmó que “the whole austerity enterprise is spiraling into disaster”.

La Revista Supuestos agradece a Jimena Hurtado por la invitación a participar en la rueda de prensa con Thomas Herndon.