LA POBREZA Y DESIGUALDAD EN LAS REGIONES EN COLOMBIA

La pobreza y desigualdad en las regiones de Colombia

Daniel Ortiz Naranjo

d.ortizn@uniandes.edu.co 

Latinoamérica vive por estos días uno de los periodos más tensos de las últimas décadas gracias al inmenso descontento social que se ve reflejado en las diversas manifestaciones a lo largo y ancho de la región. Colombia no es la excepción a este fenómeno: en los últimos seis meses ha habido múltiples llamados a la movilización enmarcados en el Paro Nacional. Estas protestas han dejado en evidencia un problema que no es desconocido para el país: la desigualdad. Aunque los indicadores de pobreza han tenido avances sustanciales en este milenio, la desigualdad en el país no ha tenido mayores variaciones, contribuyendo en gran medida a la inmensa polarización y descontento de gran parte de la población. La desigualdad divide y crea tensiones entre las clases más privilegiadas y poderosas y las clases menos favorecidas. Esta relación no es un secreto para nadie, pues ha sido objeto de intensos debates y discusiones. Sin embargo, existe otra dimensión del problema que en ocasiones se deja a un lado: la desigualdad entre las distintas regiones de Colombia. Esta será la principal materia de estudio en esta columna, la cual busca resolver la pregunta de si en el país han mejorado o empeorado las brechas existentes entre las regiones, estudiando su evolución desde principios del siglo XIX hasta el día de hoy.

 

En términos de pobreza extrema, el país ha tenido avances positivos desde inicios del siglo XX y que se aceleraron considerablemente a principios de este siglo. En la Gráfica 1 se puede observar cómo ha caído la pobreza monetaria y la pobreza extrema, especialmente entre 2002 y 2018, pasando de 17.7% a 7.2% en tan solo 15 años (DANE, 2018). Esto se debe en gran medida al crecimiento constante del PIB per cápita en el mismo periodo, que muestra que el país ha mejorado sus estándares de ingreso relativo al pasado, pero como se puede observar en la gráfico 2, no ha sido suficiente para aumentar dicho indicador en proporción al de Estados Unidos, lo que significa que no ha habido convergencia (Robinson, 2016).

 

En la actualidad, el PIB per cápita del Chocó es el 4% de la misma medida en Estados Unidos, mientras en Bogotá llega al 15% (Fergusson, Molina, Robinson, & Vargas, 2017). Es interesante ver que esta relación no ha cambiado mucho con el tiempo, pues a finales de la colonia, alrededor de 1790, las zonas más pobladas (proxy usado con frecuencia para determinar PIB per cápita) eran también las zonas del centro del país, que mantienen una mayor riqueza hoy en día. Bogotá tenía una densidad poblacional 10.9 veces mayor que la región del Chocó (Tovar, Tovar, & Tovar, 1994). Con el paso de los años y con diferentes estudios como el censo de 1918 y los primeros datos de PIB departamental de 1950, se puede observar que esta relación continuó siendo desigual a lo largo de los años; en contraste con el caso de Estados Unidos, en dónde se observa una convergencia entre los Estados (Fergusson, Molina, Robinson, & Vargas, 2017). Con los últimos datos disponibles, se puede observar que mientras la pobreza monetaria es del 12.4% en Bogotá, alcanza niveles estrepitosos de 61.1% en el Chocó o 53.7% en La Guajira (DANE, 2018). Estos datos son preocupantes, pues muestran una continuidad de más de 200 años en las desigualdades entre regiones del país.

 

El panorama es desalentador si se hace una comparación histórica de la desigualdad y pobreza dentro de Colombia, pero la situación de la región es bastante similar hoy en día. Perú, por ejemplo, Tiene una tasa de pobreza del 11% en Lima, mientras registra tasas del 47,8% en la región de la Sierra Rural (INEI, 2016). México también registra altas


disparidades en estos indicadores, con tasas que llegan hasta el 76,2% en el Estado de Chiapas y 20.4% en Nuevo León (Forbes, 2017). Por otro lado, Chile, el país que presenta las menores tasas de pobreza en la región, también experimenta disparidades moderadas (ver gráfico 3), registrando una tasa de pobreza monetaria de 5,4% en el Área Metropolitana de Santiago, en comparación con una tasa de 17,2% en La Auracania, región más pobre del país (Ministerio de Desarrollo Social, 2017).

 

Si bien los datos expuestos con anterioridad muestran la desigualdad en los niveles de pobreza regional de distintos países, estos se limitan a un momento en el tiempo. Si se hace un análisis del cambio porcentual absoluto entre 2002 y 2018 de la reducción de la pobreza en Colombia, estaríamos hablando de un cambio de 22.7%. Sin embargo, al ver el cambio por departamento se puede ver que el Chocó solo disminuyó 6.5%, el Cauca 7.3% y el Caquetá y la Guajira alrededor de 12% (DANE, 2018). Esto es preocupante considerando que estas son las regiones donde más cambios debería haber por su gran cantidad de población en situación de pobreza. El país debería buscar formas más eficientes de distribuir la riqueza entre los departamentos, tratando de imitar a otros países de la región como Chile que, si bien tiene un índice de Gini similar a Colombia, ha podido luchar contra la pobreza de manera más efectiva y uniforme dentro de su territorio.

 

Si se revisa cuáles son las regiones colombianas con menor reducción en la pobreza, se observa que los departamentos del interior del país tienen en promedio un mayor ingreso y una menor pobreza monetaria, en comparación con aquellos departamentos de la periferia, especialmente los del Pacífico, la Orinoquía y Amazonía. La literatura propone que los problemas se centran en las condiciones institucionales y productivas de cada región. Robinson dice que estas regiones fueron las más afectadas por la falta de fortaleza del Estado y la violencia del conflicto interno, además de centrar su producción en una economía extractiva (2016). Estas situaciones generan un ambiente poco propicio para el emprendimiento, ofreciendo pocas oportunidades. El autor introduce además un término nuevo para referirse a las instituciones: las instituciones políticas extractivas. Según Robinson, estas estructuras históricas vienen desde la colonia y son el principal causante de atraso, desigualdad y pobreza en el país. Estas instituciones se componen de élites locales corruptas y clientelistas, que ejercen un poder desmedido sobre la propiedad de la tierra y el nombramiento de mandatarios, lo que le genera desconfianza por parte del Gobierno Central, que opta por centralizar los recursos fiscales y termina asignándolos en proyectos de poco impacto para la población (Robinson, 2016). Estas instituciones deben acabarse y el primer paso para hacerlo es fortalecer el Estado, pero también volverlo más eficiente y transparente.

 

En conclusión, Colombia ha mejorado en términos generales en lo que a pobreza y desigualdad se refiere. Sin embargo, se ha quedado corto en cerrar las brechas entre las distintas regiones del país, especialmente con la periferia afectada por el conflicto y las economías extractivas. Si el país quiere acercarse a sus pares latinoamericanos y converger hacia ingresos per cápita similares a los estadounidenses, es necesario hacer un fortalecimiento de las instituciones, erradicando el clientelismo y la corrupción a través de una mejor presencia estatal. Los acuerdos con las FARC fueron un primer paso en la dirección del fortalecimiento de la presencia del Estado, pero se deben redoblar los esfuerzos por garantizar la seguridad e incentivar la productividad, manteniendo en el radar las políticas anticorrupción y los incentivos productivos para las regiones.

Anexos:

Gráfico 1

Fuente: Robinson (2016)

Fuente: Robinson (2016)

Gráfico 2

Fuente: Robinson (2016)

Fuente: Robinson (2016)

Gráfico 3

Fuente: Ministerio de desarrollo social de Chile

Fuente: Ministerio de desarrollo social de Chile

Gráfico 4

Fuente: Ministerio de desarrollo social de Chile

Fuente: Ministerio de desarrollo social de Chile

 Bibliografía

DANE. (2018). Pobreza monetaria por departamentos 2018. Bogotá D.C.: Departamento Administrativo Nacional de Estadístia.

Fergusson, L., Molina, C., Robinson, J. A., & Vargas, J. F. (2017). La larga sombra del pasado: econom´ıa pol´ıtica de la desigualdad regional en Colombia∗. Documentos CEDE.

Forbes. (30 de diciembre de 2017). Los 10 estados con más pobres en México. Obtenido de Forbes México: https://www.forbes.com.mx/los-10-estados-con-mas-pobres-en- mexico/

INEI. (2016). Pobreza Monetraia. Lima: Instituto Nacional de Estadística e Informatica. Ministerio de Desarrollo Social. (2017). Situación de Pobreza: Sintesis de Resultados. Santiago de Chile: CASEN.

Robinson, J. (2016). La miseria en Colombia. Revista Desarrollo y Sociedad, 9-88.

Tovar, H., Tovar, J., & Tovar, C. (1994). Convocatoria al poder del número: censos y estadísticas de la Nueva ranada 1750-1830. Bogotá.

 

¿CON QUÉ FACTORES PUEDE ASOCIARSE LA ESTABILDIAD RELATIVA DE LA ECONOMÍA COLOMBIANA EN LAS ÚLTIMAS DOS DÉCADAS Y EN QUÉ TERMINOS SE MANIFIESTA?

¿Con qué factores puede asociarse la estabilidad relativa de la economía colombiana en las últimas dos décadas y en qué términos se manifiesta?

María Juliana Prada

Economía 

A partir del boom petrolero y el boom de recursos de la economía ilegal, el país pareció convencerse de que, para la década de los 90, había alcanzado un aumento de riqueza permanente. Lo cierto era que las finanzas fiscales del gobierno estaban muy deterioradas a finales del siglo XX: para 1999 el Balance Fiscal del Gobierno Nacional Central alcanzó un déficit del 6,5% del PIB (Anexo 1). La nueva constitución resultaba muy costosa y el gasto creció exagerada y repentinamente (Anexo 2), lo cual llevó a preguntarse lo siguiente: ¿estaba Colombia en condiciones de garantizar, por ejemplo, salud universal, educación gratis e incrementar el gasto social como porcentaje del PIB de la manera en que lo hizo (Anexo 3)?

Bajo la premisa de que ahora el país era más rico, el sistema financiero experimentó un enorme endeudamiento, reflejado en el aumento de la cartera neta (Anexo 4). A principios de la década de los 90, las bajas tasas de interés reales (activa y pasiva) (Anexo 5) y el aumento del precio de la vivienda (Anexo 6) impulsaron a que aumentara la demanda por crédito. Durante la segunda mitad de este decenio, las carteras comenzaron a deteriorarse (Anexo 7), el crecimiento las tasas de interés (Anexo 5) generaron que la carga financiera se tomara los ingresos de los hogares (Anexos 8 y 9) y se dio un desaceleramiento de la economía (Anexo 10).

A partir de la Crisis de 1998-2002, se identificaron una serie de lecciones y objetivos, resumidos en tres puntos clave (trinidad necesaria):

1)    Durante la crisis la regulación débil del sistema financiero hizo crecer más rápido el crédito de lo que la economía podía sostener, por lo que un sistema financiero sólido con regulación apropiada (por entidad y macroprudencial) cobró una enorme importancia.

2)    En cuanto a la política monetaria y cambiaria, en la crisis la tasa de cambio se ubicó en el límite superior de las bandas cambiarias, lo que simulaba una tasa de cambio fija (Anexo 11). Dada la trinidad imposible, se dio la pérdida del control sobre los agregados monetarios. Se reconoció entonces la necesidad de una política monetaria independiente, con tasa de cambio variable y esquema de inflación objetivo.

3)    La crisis estuvo caracterizada por la indisciplina fiscal, por lo que se volvió indispensable velar por una política fiscal sostenible y creíble con perspectiva de largo plazo.

Adicional a esto, recuperar el grado de inversión se convirtió en un objetivo que integraba los factores de estabilidad económica y capacidad de absorber choques externos, entre los cuales está “una mayor credibilidad en la política macroeconómica, un régimen de tipo de cambio flexible, una liquidez internacional fortalecida y una deuda externa moderada” (Fitch, citado en Dinero, 06/22/2011).

La Gran Recesión y la Crisis de 2014-2017 no golpearon tan fuertemente a Colombia como la Crisis de 1998-2002 debido a que el tema de regulación y supervisión financiera mejoró y el sistema financiero no ha tambaleado. No obstante, al terminar la década pasada, todavía no se había logrado recuperar el grado de inversión, por lo que se llevó a cabo la propuesta de adoptar una Regla Fiscal y declarar la sostenibilidad fiscal como un criterio de relevancia constitucional. 

Desde el 2014, Colombia ha tenido de enfrentar una serie de adversidades, sintetizadas en cuatro eventos principales: la fuerte caída de los precios internacionales del petróleo (la cual incidió de manera negativa sobre los términos de intercambio), la desaceleración de las economías de nuestros principales socios comerciales, los mayores costos de financiamiento externo ante el incremento de la prima de riesgo país y la depreciación de la moneda como consecuencia de los dos sucesos anteriores. Juan José Echavarría reafirma la importancia de las lecciones de la crisis de final de siglo manifestando que “el ajuste ordenado de nuestro país ante estos choques ha sido posible, en gran parte, por las adecuadas respuestas de política económica, tanto de carácter monetario como fiscal; por la robustez del sistema financiero y por la existencia de otros mecanismos naturales de estabilización, como la flexibilidad del tipo de cambio” (2017).

Las lecciones que dejó la Crisis de 2014-2017 fueron muy parecidas a la de la Crisis de 1998-2002, pero, adicionalmente, materializan la importancia de la Regla Fiscal (por más criticada que haya sido). Para Colombia ha sido útil contar con esta medida de control del endeudamiento en el sentido de que ha constituido una herramienta para mantener la estabilidad macroeconómica a través de un compromiso del Estado con el país y unas anclas bien definidas. El anuncio de la adopción de estos elementos de la política económica fue determinante para que en el 2011 el país volviera a obtener grado de inversión (Anexo 12), lo cual ha ampliado las posibilidades de financiamiento externo y se traduce en visibles disminuciones de la tasa de interés (Portafolio, 2014). Según Echeverría (2019), desde su entrada en vigencia ha permitido reducir el déficit estructural de -2,3% del PIB en 2014 a -1,9% del PIB en 2018.

La estabilidad relativa de la economía colombiana se manifiesta entonces en la sostenibilidad económica del crecimiento. Esto se evidencia, en primer lugar, en una inflación cercana a la meta de largo plazo del 3,0%: antes del año 2000 superaba el 8% (Anexo 13) y al cerrar el 2018 fue del 3,18%, casi un punto porcentual inferior al valor observado para el 2017 (4,09%) (Anexo 14). Asimismo, se refleja en una tasa de desempleo con una clara tendencia a la baja desde el año 2000 (antes había llegado al 20%) hasta el 2015 y que desde allí no ha presentado cambios de gran importancia hasta la actualidad (Anexo 15). Por otra parte, la productividad de la economía va de la mano de la reducción en la intensidad del conflicto, gracias a menor riesgo y mayor seguridad, lo cual ha incentivado el consumo y retornado la confianza. Tal estabilidad también guarda relación con el nivel de reservas internacionales, las cuales equivalen a más de diez meses de importaciones y ampliamente las amortizaciones de la deuda externa y el déficit de cuenta corriente; esto se complementa con la Línea de Crédito Flexible para Colombia por cerca de US$ 11.400 millones (Echavarría, 2018).

Según lo anterior es posible afirmar que las enseñanzas de las crisis, en especial de la de 1998-2002, han sido utilizadas como principios muy valiosos a la hora de lograr una estabilidad macroeconómica. Es propicio agregar que un importante reto hacia adelante surge a partir del hecho de que este año entraron en vigencia distintos beneficios tributarios para las empresas. Esto implica un impacto negativo sobre el recaudo de entre el 0,3% y 0,6% del PIB (Echeverría, 2019) y, por lo tanto, es clave que el gobierno realice un verdadero ajuste en sus finanzas públicas para cumplir con la senda de déficit de la Regla Fiscal.

ANEXOS:

Anexo 1. Balance Fiscal del Gobierno Nacional Central (% PIB) (1923-2017).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 2. Ingresos y Gastos Gobierno Nacional Central (% del PIB) (1985-2017)

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 3. Gasto social del Gobierno Nacional Central (% del PIB) (1950-2018)

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 4. Cartera neta sistema financiero (% del PIB) (1982-2017)

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 5. Tasas de Interés Reales (activa y pasiva) (%) (1990-2017)

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 6. Precios de la vivienda (Promedio 1989-2010=100)

Tomado de ANIF (2011)

Tomado de ANIF (2011)

Anexo 7. Cartera vencida (%) (1990-2018)

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 8. Carga financiera de los hogares (1994-2015)

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 10. Crecimiento anual del PIB trimestral (%) (mar 1982-mar-2018)

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 11. Tasa de cambio nominal y regímenes cambiarios (1992-1999).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 12. Calificaciones de riesgo de Colombia (1993-2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 13. Inflación anual y metas de inflación (%) (1991-2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Tomado del material de clase Crisis 1998-2002 (Escobar, 2018).

Anexo 14. Inflación (%) (feb 2013-feb 2019).

Tomado del informe 2019: La consolidación de la recuperación (Echavarría, 2019

Tomado del informe 2019: La consolidación de la recuperación (Echavarría, 2019

Anexo 15. Desempleo total de Colombia (% de la población activa total) (1991-2019).

Tomado del Banco Mundial (2019).

Tomado del Banco Mundial (2019).

Referencias

 

ANIF. (2011). El crédito hipotecario en Colombia: evaluación del impacto regulatorio pos-crisis. Recuperado de http://www.anif.co/sites/default/files/investigaciones/anif-bid0511.pdf

 

Banco Mundial. (2019). Desempleo, total (% de la población activa total) (estimación modelado OIT) – Colombia. Recuperado de https://datos.bancomundial.org/indicador/SL.UEM.TOTL.ZS?end=2019&locations=CO&start=1991&view=chart

 

Dinero. (06/22/2011). Grado de inversión para Colombia. Dinero. Recuperado de https://www.dinero.com/economia/articulo/grado-inversion-para-colombia/122175

 

Escobar, A. (2018). Crisis 1998-2002 [Material del aula]. Crisis y política económica en Colombia, 2019, Universidad de los Andes.

 

Escobar, A. (2018). Crisis 2008-2010 [Material del aula]. Crisis y política económica en Colombia, 2019, Universidad de los Andes.

 

Echavarría, J. J. (2017). Coyuntura de la economía colombiana. Informe del Gerente. Recuperado de http://www.banrep.gov.co/es/publicaciones/informe-del-gerente-abril-2017

 

Echavarría, J. J. (2018). La economía colombiana y la fuerte volatilidad internacional. Informe del Gerente. Recuperado de http://www.banrep.gov.co/es/publicaciones/informe-del-gerente-septiembre-2018

 

Echavarría, J. J. (2019). 2019: La consolidación de la recuperación. Informe del Gerente. Recuperado de https://www.banrep.gov.co/es/publicaciones/informe-del-gerente-marzo-2019

 

Portafolio. (11/07/2011). ¿Por qué una regla fiscal? Portafolio. https://m.portafolio.co/opinion/redaccion-portafolio/regla-fiscal-135858