Juan Carlos Flórez Arcila
/En medio de la congestionada carrera séptima, en frente de la emblemática iguana de Ecopetrol, comenzó la entrevista con el recién nombrado Concejal de Bogotá Juan Carlos Flórez Arcila.
La intención inicial, era realizar una entrevista que tratara los temas políticos de relevancia actual, la elección de Petro como nuevo alcalde de Bogotá, la situación de los partidos políticos en Colombia y la lealtad de sus adeptos, entre otras temáticas de coyuntura. Sin embargo los ruidos de los buses, carros y motos que inundan la séptima, además de la marcha en contra de las FARC y en particular, la protesta en contra de los asesinatos de los secuestrados, impidieron que esta entrevista fuera textual. Con permiso del Concejal, a continuación parafrasearé, siendo lo más estricto posible, nuestros 35 minutos de charla, en medio de una queja común de los colombianos hacia la guerra.
Un personaje bastante interesante y culto, sería poco para describir a este historiador, profesor y apasionado por el periodismo. Con trayectoria política, orientaciones de izquierda central y con una ideología política independiente.
El tinte de su conversación, permite deducir que su decepción por la política actual es evidente. Sin embargo, guarda la posibilidad de rescatarla y sacarla de ese “hoyo donde está metida” y separarla del clientelismo, la corrupción, los engaños y las falsas promesas. Su ideal sería que la política dejara de ser sinónimo de criminalidad e ilegalidad. Que se convirtiera de nuevo, en lo que alguna vez fue, una profesión que busque lo mejor para todos, profese la justicia y promueva la igualdad bajo los límites de lo fiscalmente posible y económicamente rentable.
Comencé preguntándole por los retos que tiene Petro cuando comience su periodo como Alcalde. Lo que pensé sería una respuesta compuesta por temas de movilidad, seguridad, salud, igualdad, terminó siendo una sobre gestión, manejo y orientación del gobierno distrital.
Teniendo claras las prioridades y necesidades de Bogotá, que podemos listar casi que de memoria, acotó el Concejal, se adicionan dos retos principales en los cuales Petro debe enfocar sus esfuerzos. Primero, el electo alcalde, debe ser consciente que su etapa como opositor y parlamentario, al igual que, la de senador y polemista, ha quedado atrás. Sus comentarios, declaraciones y descubrimientos fueron oportunos para el país, en su momento. Ahora en esta nueva etapa que comienza en su carrera, es fundamental que se ponga los pantalones de gestor y administrador público, y que comience a preocuparse más, por la limpieza y seguridad de la ciudad, porque todos tengan acceso a servicios públicos, porque los huecos estén tapados y demás necesidades de los bogotanos. Es necesario que se transforme en un administrador público, que trace las líneas de sus proyectos, para que concuerden con lo realizable y lo presupuestalmente posible.
Por otra parte, y algo que Juan Carlos Flórez considera vital en la administración Petro (basados en la experiencia y en la historia de las alcaldías recientes en Bogotá), es que se encargue de que las propuestas y los proyectos, al igual que el manejo, vengan respaldados por un equipo de trabajo adecuado. Un grupo con experiencia en los temas a tratar, preparados de forma destacada en el ámbito académico y con reputación y carrera intachables, es visto que muchas veces los errores no son tanto de los alcaldes, sino de los equipos con los que labora.
Era inevitable por supuesto, mencionar las posibles aspiraciones de Petro a la futura Presidencia, sobre todo cuando se le oye hablando de temas como redistribución de tierra y regalías. No obstante su respuesta a este tema, fue tajante: “Hay que esperar a que llegue la noche para evaluar como estuvo el día”. Para Flórez es claro que todo político tiene sus ambiciones y visión a largo plazo, pero en el caso de Petro es muy pronto para hablar de su posible aspiración a la Presidencia de la República. Si sus seguidores los hacen, sencillamente, hay que tener en cuenta que su periodo en la Alcaldía aún ni siquiera comienza.
Pasando a otro tema de relevancia y actualidad, le enuncié, que mirando los frecuentes cambios de banderas políticas de candidatos como Peñalosa, y alianzas perpetuadas de manera precipitada, los colombianos han dejado de creer en los partidos y estos, se han convertido más en un símbolo, que en una institución. Su respuesta comenzó con que los politólogos colombianos han estado sumamente obsesionados con el tema de la lealtad de partidos. Cabe aclarar que es un problema que es latente en nuestro país, pero también alrededor del mundo, agregó el Concejal Flórez. “Los partidos se han convertido en gestores del clientelismo, si usted puede ver, la U fue una alianza, para aprovechar la fama que Uribe tenía en ese tiempo y ni decir los liberales, que al parecer perdieron los valores que los abanderaban y representaban”. Los partidos están en crisis, es necesario analizar sus fallas y proponer soluciones, una transformación de los mismos es necesaria. Hay que mirar, ¿para qué son? ¿Qué buscan en la sociedad? ¿Por quién están conformados y cuáles son sus objetivos? apuntó Flórez.
Al traer este tema a colación, surgió la pregunta de su tendencia a ser un candidato independiente y de utilizar los medios de comunicación virtuales como Facebook y twitter, y en general el Internet, como medios de difusión de sus ideales. En relación a este tema, su punto de vista es claro: “La política que manejo, es independiente no solo de partidos, sino de perder o ganar, de la coyuntura actual y de los votos, yo practico la política en la que creo y por la cual lucho, el ejemplo a seguir, debe ser una política autónoma y convincente.” Es importante aclarar que en el enfrentamiento entre candidaturas independientes y respaldadas por maquinaria políticas, está la connotación geográfica, pues es una realidad que en muchos municipios, zonas rurales y departamentos, la maquinaria política lo es todo, lastimosamente es una forma de vida, una tradición y una costumbre, asumida como algo ideal y como la mejor opción.
Retomando el tema, le pregunté por qué creía que los bogotanos a pesar de las pésimas administraciones pasadas del Polo, seguían triunfando candidatos de tendencia de izquierda. Su respuesta no fue sorprendente, cuando sugirió que la política en Bogotá no era de izquierda, era disfrazada de izquierdista con fines ocultos, de ultrajar los recursos distritales y desviar la inversión de los dineros públicos, como lo observado en el carrusel de contratación. Hay que recordar qué es la izquierda y verdaderamente cuál es su filosofía, fue su conclusión. Fue importante para Juan Carlos Flórez, aclarar que la elección de Petro fue una elección de minorías, pues el número de votantes fue pequeño, por tanto no es una elección de todos.
Finalmente y a minutos de comenzar la caminata, le pregunté sobre un artículo publicado en la Silla Vacía sobre las diferencias de gobernantes entre modernizadores y clientelistas [1], y cerró con una frase Goethe “La teoría es gris, y la realidad verde.” Verde y vibrante agregó con ímpetu. “Es difícil categorizar y separar de una forma tan tajante la realidad colombiana, opto más por observar caso a caso y ser crítico constructivo más que destructivo”, puntualizó.
Así, entre pitos y gritos de “Asesinos, FARC asesinos”, entre religiosas, madres indignadas, colombianos rabiosos y adoloridos, se llevó a cabo esta entrevista, que terminó por convertirse en crónica. Flórez nos deja de tarea observar cómo actuará Petro en su periodo como alcalde y discernir la política de la politiquería y la democracia del clientelismo.
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